Primera Dama, un tema incómodo para Cartes

Ni el propio presidente pensó que tendría que lidiar con una dificultad así. Ni la huelga docente, ni la inseguridad reinante en el país, ni la presión colorada por los cargos. No, la incomodidad del mandatario llega desde la familia.

El día de la asunción de Cartes, el 15 de agosto el problema se hizo visible. María Angélica Montaña, la aún esposa, pero separada del presidente empresario, se atribuía el cargo de Primera Dama.

Sin embargo, al día siguiente, cuando fue consultado en una rueda de prensa en el BCP, Cartes eludió responder y con un juego de cintura típico de los futbolistas, salió con cierta soltura de la requisitoria periodística.

“Todas las mujeres que tengan convicción de trabajar para la gente humilde pueden considerarse primeras damas”, respondió el mandatario con una ambigüedad poco usual para un jefe de Estado.

Ocurre que ni el propio jefe de Estado tenía pensado que una ‘interna’ se desataría en el seno de su propia familia. El mandatario tenía en mente a Sarah Cartes, su hermana, o Sofía, su hija, pero apareció María Montaña para aclararlo, u oscurecerlo todo.

Con su ambigüedad, disimulada en una maquillada sonrisa de ironía, Cartes no tuvo la determinación suficiente de confirmar a Montaña o de ponerle en su lugar.

Habrá que esperar qué decisión finalmente tome el mandatario. Por ahora, lo visible que la incomodidad proviene desde el propio seno familiar.

fuente Epa