No se reportan heridos tras ataque a estancia en Concepción, según la FTC

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El vocero de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), Luis Apesteguía, confirmó este lunes que nadie resultó herido durante el ataque perpetrado en el distrito de Arroyito por integrantes de un grupo armado. No se descarta que sean del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

Un grupo de unos cuatro hombres y una mujer armados, vestidos con vestimenta camufladas y con las caras pintadas, atacaron la estancia Oro Verde, ubicada en Arroyito, Departamento de Concepción.

De acuerdo a lo mencionado por el vocero de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), Luis Apesteguía, se sospecha que se trataría de una nueva aparición del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

«Según manifestaron (los trabajadores de la estancia), los atacantes ingresaron con la única intención de quemar las maquinarias. No hubo ningún maltrato, nadie sufrió golpes”, relató el uniformado en contacto con radio Monumental 1080 AM.

El grupo armado que ingresó al inmueble quemó dos camionetas, dos tractores y un cachapé que se encontraban en el establecimiento. Siete empleados, entre ellos, tres mujeres, tres hombres y un adolescente fueron reducidos por los delincuentes.

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Antes de retirarse, los atacantes hicieron mención a las mismas advertencias que siempre suelen realizar los integrantes del EPP: amenazas de muerte a quienes cultivan soja y maíz transgénico.

Además, Apesteguía dijo que las investigaciones continúan con las averiguaciones, ya que no cuentan con mayores detalles sobre el hecho.

Todo se desarrolló alrededor de las 18.00 de este domingo, a 10 kilómetros de una de las bases de operaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta.

Estancia fue atacada en el 2014

La estancia Oro Verde ya había sido atacada por miembros del EPP el 7 de marzo del 2014. Esa vez, miembros del grupo armado tomaron como rehenes a 12 peones y quemaron la casa patronal, cuatro tractores, un camión y un depósito.

Según la denuncia, ocho hombres armados, vestidos con ropas camufladas y con siglas bordadas del EPP fueron los responsables del ataque y también amenazaron de muerte a quienes incumplían “sus leyes revolucionarias”.