Niños de la ribera asuncena interpelan en cartas al Papa

Desde Cateura hasta Zeballos Cué surgen las preguntas, los cuestionamientos, los agradecimientos de los pequeños habitantes de la ribera del río Paraguay para el Papa. A partir de ayer, en el Bañado Norte se exponen, en seis paneles gigantes, los fragmentos de las 2.500 cartas escritas a puño por los niños ribereños.
Entre dibujos del Santo Padre, los niños dan cuenta de su realidad cotidiana y la relatan sin prejuicios en español y en guaraní. En los paneles sobra la preocupación por las condiciones en las que viven y los dramas diarios, como la inseguridad, la drogadicción y las crecidas.
«Quizás no sea católico ni evangélico ni de otra religión, pero yo no he podido cambiar el mundo», «Vos, Jorge, dejarías tu casa, yo no y vos?» , descuella entre los mensajes surgidos en las escuelas ribereñas desde que se anunció el paso de Jorge Mario Bergoglio por el barrial.
En las cartas, las intenciones se repiten: el alcohol, la corrupción, la pobreza. Otras retan al Gobierno o piden al Santo Padre una bicicleta, una computadora o la oportunidad de conocer a su mamá. Todas interpelan. «Los niños le dicen ‘Papa, ponete en nuestro lugar'», resaltó ayer la diseñadora Celeste Prieto, quien tuvo a su cargo la selección de los mensajes de los seis murales que representan a niños de Medalla Milagrosa, Santa Rosa, Cristo Solidario, Sagrada Familia, San Felipe y Santiago y Santa María Goretti.
Ante sus vecinos, la niña Kiara Meaurio dio un avance de lo que dirá la carta que entregará al Papa. «Te esperamos con entusiasmo. Te pido que bendigas los hogares de los pobres». La idea es que el Papa pueda leer el mural antes de rezar en la Capilla San Juan, el domingo 12, a las 8.15. Y por qué no, contestar esta pregunta: «¿Por qué los niños de la calle sufren, si Dios ayuda y quiere a todos?».