IPS echó ayer a “Perlita”, que atendía pacientes sin contar con especialización

El IPS resolvió ayer echar a Perla Paredes, hija de la diputada Perla de Vázquez (ANR). Perlita atendía en consultorio desde 2014 sin tener especialización. Tampoco cumplía con su horario laboral. Abandonaba a los pacientes para ir a la peluquería. Le queda el sueldo de G. 10.300.000 en Diputados.

El Consejo del Instituto de Previsión Social (IPS) resolvió ayer dar de baja de su plantel de médicos a Perla Paredes Acosta, hija del primer matrimonio de la diputada colorada Perla de Vázquez.

“Perlita” recibió en 2010 su título de medicina general en UniNorte, pero no realizó la especialización, que es una exigencia para ejercer la profesión.

Un trabajo del equipo de investigación de nuestro diario demostró cómo la doctora marcaba su entrada en la Clínica Nanawa y regresaba a su lujosa camioneta Kia, en la que permanecía por alrededor de 40 minutos.

Una hora después de iniciar la consulta abandonaba a sus pacientes para ir a desayunar y luego al salón de belleza.

Había ingresado a IPS en 2012, dos años después de recibir su título de médica general.

La privilegiada hija de la diputada Acosta de Vázquez solo trabajaba tres veces a la semana, como la mayoría de los médicos del IPS.

Su salario era de G. 5.944.255. Debía atender en la Clínica Nanawa los martes y miércoles de 7:00 a 13:00 y los jueves de 10:00 a 13:00. Esta carga horaria se reduce significativamente, ya que acostumbra a salir unas horas afuera.

En su descargo, Perlita dijo que su producción era muy alta. Que debíamos ver eso y no sus escapadas del consultorio.

Le queda el salario

Si bien la privilegiada hija de la diputada colorada se quedó sin su sueldo de IPS, aún le queda el salario de Diputados, que trepa a un total de G. 10.300.000.

En la página web de la Cámara Baja figura que debe cumplir funciones de lunes a viernes, desde las 7:00 hasta las 15:30. Sin embargo, en la práctica solamente asiste tres veces a la semana. Pasa el tiempo en un escritorio del pequeño dispensario médico donde también está asignada una veintena de personas.

Perlita fue condenada por la justicia en 2014 por cobro irregular de honorarios. Trabajaba en cinco instituciones públicas. Algunos horarios eran superpuestos y la fiscalía le condenó a dos años de prisión. Tuvo que devolver unos G. 500 millones para evitar la cárcel.