Encapuchados atacan e incendian vivienda en hacienda de empresario

Unas 30 personas encapuchadas irrumpieron en la vivienda que está dentro de la propiedad del empresario Marco Aurelio Vela Vaezquen. Los malvivientes robaron dos escopetas, un revólver, dos chalecos antibalas, dos aparatos celulares y quemaron una heladera, un ropero, camas y otros enseres. Se habla de toma de rehenes y maltratos en el sitio.

COLONIA SIDEPAR 7000, Yasy Cañy (Pablo Medina, corresponsal). El empresario Vela Vaezquen calificó de un atentado más de los presuntos sintierras instalados dentro de su propiedad, ubicada en el límite de los departamentos de San Pedro y Canindeyú.

Según la denuncia, los atacantes tomaron de rehén a personales de seguridad privada apostados en la vivienda destinada a la administración del establecimiento, para luego despojarlos de dos escopetas calibre 12, un revólver 38, dos chalecos antibalas. Posteriormente, prendieron fuego al galpón con pared de maderas, con zócalo de material y techo de zinc.

Según Elvio Galeano Téllez (26) y Miguel Pereira Quiñonez (31), ambos personales de seguridad de la empresa “Tapiti”, dentro de la vivienda incinerada había una heladera, un ropero y dos camas con colchones.

De acuerdo al testimonio brindado por las víctimas, en todo momento los atacantes alegaron que el dueño de la propiedad (Vela Vaezquen) tiene “cuentas pendientes”, en abierta alusión al procedimiento de desahucio realizado el último 26 de mayo a instancia del propietario, contra 50 familias campesinas que se reinstalaron dentro de la propiedad de 771 hectáreas, a fin de forzar la adjudicación –vía Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert)– dentro de la reforma agraria.

Si bien el ilícito se perpetró en la noche del sábado último, los agentes policiales recién pudieron constatar el hecho denunciado en el transcurso del día de ayer. Esta comunidad es considerada “cuna de refugio” de miembros y familiares del autodenominado Ejército del Pueblo paraguayo (EPP), por lo que está catalogada como “zona roja”.

Casi ya al mediodía de ayer, el fiscal de turno Néstor Alfredo Cañete arribó al lugar de los hechos para levantar testimonios y evidencias que puedan ayudar a determinar quiénes serían los responsables del ilícito perpetrado.

Declaran testigos del hecho

Los dos personales de seguridad fueron trasladados hasta el Ministerio Público de Curuguaty, con el objeto de prestar declaración testifical en la causa.

Sin embargo, el agente fiscal Cañete aseguró que si bien podrían surgir más detalles, por sobre todo la individualización de los autores, estos de forma genérica serán investigados por los delitos de daño, robo agravado y privación de libertad.

Asimismo, consta para la Policía Nacional que el inmueble sigue siendo ocupado por medio centenar de familias campesinas, cuyos líderes serían también afectados en la causa.

Desde hace tiempo el propietario del mencionado inmueble viene soportando diferentes tipos de situaciones, que ya han derivado en la presentación de acciones judiciales con el objeto de desalojar del lugar a los autodenominados sin tierras. Las pesquisas fiscales seguirán esta semana. fuente abc