A 150 años de la batalla de Tuyutí, las trincheras se abren a la ciudadanía

Se cumplen 150 años de la batalla de Tuyutí, librada el 24 de marzo de 1866, la más sangrienta en la historia latinoamericana. Por primera vez en mucho tiempo, durante un acto de conmemoración en el histórico sitio, el propietario del terreno abrió el paso para que la ciudadanía pueda conocer las trincheras y rendir homenaje a los caídos. Autoridades nacionales estuvieron ausentes.

Por Andrés Colmán Gutiérrez y Juan José Brull – TUYUTÍ, ÑEEMBUCÚ

Cruzar portones, transponer alambradas, esquivar vacas en medio de una espesa maleza. De pronto, tras una larga caminata en medio de una vegetación árida y espesa, se abre una larga zanja que conduce hacia un verde descampado.

Es parte de las trincheras de Tuyutí, el lugar exacto donde hoy hace 150 años se libró la batalla que es considerada la más sangrienta de América Latina, en el marco de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), que enfrentó al Paraguay con Brasil, Argentina y Uruguay.

El lunes, en vísperas del histórico aniversario, el gestor cultural Vicente García, director del Museo del ex Cuartel de López en Paso de Patria, organizó una marcha patriótica ciudadana desde la plaza principal de esta ciudad, durante aproximadamente 3 kilómetros, hasta el monumento a Tuyutí, sobre la ruta a Humaitá.

Allí, tras un acto recordatorio y un colorido desfile militar y estudiantil, se abrieron los portones de una estancia vecina y la ciudadanía pudo ingresar al antiguo campo de batalla y tras una larga caminata a través de la espesura, recorrer las históricas trincheras y llegar hasta un verde valle, donde se compartió un almuerzo campestre, con un menú de guiso carretero y asado a la estaca.

«Es la primera vez que tantas personas podemos acceder a las trincheras de Tuyutí y significa una emoción muy grande pisar este suelo sagrado de nuestra historia, justamente en el 150 aniversario. Se lo debemos a la gran tarea del gestor cultural Vicente García», destaca la educadora Vicenta Miranda Ojeda, de Humaitá.

Territorio histórico en manos privadas

Las trincheras de Tuyutí se encuentran dentro de la estancia del ganadero Modesto Tito Ruiz, quien también es concejal municipal de Paso de Patria. Es uno de quienes más apoyaron la realización del acto de conmemoración de la batalla, realizando aperturas de caminos para acceder a las trincheras y donando incluso animales para la faena, para ofrecer un asado a los visitantes.

«Para mí es un orgullo que estos lugares históricos estén dentro de mi propiedad, compartida con otros estancieros vecinos. No tenemos ningún problema en permitir el acceso, pero hay que establecer un mecanismo de visitas. Hasta ahora, estas zonas están totalmente olvidadas por el Estado», destaca Ruiz.

Llamó la atención, precisamente, la absoluta ausencia de autoridades nacionales en un acto tan significativo. Ningún ministro del Poder Ejecutivo, ningún enviado del Gobierno Nacional, ni de los demás poderes del Estado, se hizo presente. Tampoco el gobernador de Ñeembucú, Carlos Silva. Solo estuvieron los intendentes municipales de General Díaz, Naíto Barrios, y de Humaitá, Víctor Bordoli.

«La memoria histórica de todo lo que pasó en la Guerra de la Triple Alianza la estamos sosteniendo entre las autoridades regionales y los pobladores. Lamentablemente, toda esta zona sur de Ñeembucú, que fue el principal escenario, sigue muy olvidada por el Gobierno, pero lo importante es que sea valorada por las nuevas generaciones», destaca la profesora Vicenta Miranda. «Esto no lo hacemos por nosotros, sino por nuestros niños y jóvenes, para que puedan sentir la historia de su patria», destaca Vicente García.

Una batalla que pudo cambiar el destino del país

La batalla de Tuyutí fue la más decisiva al inicio de la contienda, porque el mariscal Francisco Solano López atacó el 24 de mayo de 1966 con todo el grueso de su ejército a las tropas aliadas que estaban acampadas en Tuyutí, pensando empujarlas hacia el río Paraguay y obligarlas a replegarse de territorio paraguayo, pero los hechos no ocurrieron como se esperaba.

«Fue una batalla heroica, en la que los paraguayos no pudieron derrotar y obligar a replegarse al enemigo. Por el contrario, el mariscal perdió gran parte de su ejército y desde entonces ya no pudo sostener grandes combates de ataque, como fue en Tuyutí. Solo quedó resistir en fortalezas como Humaitá y Curupayty», destaca Vicente García.

Hay historiadores que reprochan los graves errores de estrategia de López en Tuyutí, que le costó la mayor derrota en los inicios de la larga campaña bélica. «El plan del Mariscal López era arriesgado y temerario, pero si resultaba con éxito, estaría en inmejorable posición para negociar la paz con los aliados, pues en Tuyutí quedaría sepultado el grueso de 50.000 hombres del ejército de la Triple Alianza. Y el 24 de mayo, fue el día de la batalla más grande de América. Desgraciadamente se cruzaron varios factores imprevistos», destaca el historiador Julio César Chávez.

Las bajas paraguayas superaron los 6.000 muertos y más de 7.000 heridos; mientras los aliados tuvieron más de 8.000 bajas entre muertos y heridos, según los datos oficiales.