Trombos: Píldora, tabaco y Covid-19 son más riesgosos que las vacunas

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Estudios y estadísticas confirman que el tabaco, la píldora anticonceptiva y el Covid-19 conllevan más riesgo de provocar trombosis que las vacunas de AstraZeneca y Johnson & Johnson.

La polémica en torno a las vacunas de Janssen y AstraZeneca ha suscitado múltiples preguntas y dudas sobre el peligro real de sufrir trombosis, pero los datos demuestran que es muchísimo mayor el riesgo de padecerla con la píldora anticonceptiva, el tabaco o el propio Covid-19.

Cuando se habla de trombos se hace referencia a la formación de coágulos de sangre en las arterias o las venas por acumulación de sustancias que pueden ralentizar o bloquear el torrente sanguíneo normal e incluso desprenderse y trasladarse hacia un órgano.

Si se llegara a ese punto, podría ocasionar una lesión significativa, como un tromboembolismo pulmonar o infartos de miocardio, ictus y tromboembolias venosas (TEV), las tres principales enfermedades cardiovasculares causantes de muerte.

Esta enfermedad se considera un fenómeno de baja frecuencia y, de forma global, se puede presentar anualmente en uno o dos de cada 1.000 individuos, según indica la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).

EXTREMADAMENTE RAROS. El 7 de abril, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) confirmó que la aparición de trombos combinados con niveles bajos de plaquetas (trombocitopenia) debía incorporarse a la lista de reacciones adversas de la vacuna de AstraZeneca como un posible efecto secundario “muy raro”.

Pero, ¿qué probabilidad hay de sufrir un trombo si has sido vacunado con Vaxzevria, el fármaco de AstraZeneca? Pues es inferior al 0,0004%, ya que, entre 25 millones de vacunados, el número de casos identificados e investigados por la EMA fue de 86, de los que resultaron mortales 18.

Aún menor es la proporción de trombos entre los vacunados con Janssen: ocho casos –uno de ellos mortal– entre más de 7 millones de personas.

TIPOS. Estos casos extremadamente raros en vacunados con Janssen se corresponden con una enfermedad cerebrovascular poco frecuente, la trombosis de senos venosos cerebrales (CVST, por sus siglas en inglés).

Y esa misma enfermedad fue la que padecieron 62 de los 86 pacientes con trombosis que habían sido vacunados con AstraZeneca, mientras que los 24 restantes sufrían trombosis venosa esplácnica (TVE), una dolencia que afecta a las venas que recorren el abdomen.

MENOS DEL 0,0004% EN VACUNADOS. ¿Tiene sentido preocuparse por estos episodios puntuales hasta el punto de sopesar la opción de no vacunarse? En ningún caso, según coinciden expertos y autoridades sanitarias europeas.

“Nos estamos preocupando por un caso de posible trombo entre un millón y todos los días hay más de 100 muertes por el Covid-19 que podrían haberse evitado si esas personas estuvieran vacunadas”, argumenta en declaraciones a EFE David Viñas, coordinador del Grupo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Frente al riesgo máximo del 0,0004% (cuatro por cada millón) detectado en los vacunados con AstraZeneca (en el caso de Janssen es menos de uno por millón), la probabilidad de sufrir trombosis para los contagiados de Covid-19 puede llegar al 16,5%, de acuerdo con la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

En este contexto, los efectos positivos comparativos de la vacunación con AstraZeneca mejoran además a medida que aumenta la edad de los pacientes, como destaca un estudio del Centro Winton para la Comunicación de Riesgos, perteneciente a la Universidad de Cambridge.

MEDICAMENTOS. Pero es que, además, la población está más expuesta a sufrir trombosis por tratarse con determinados medicamentos o consumir tabaco que por recibir una de esas vacunas.

Entre los medicamentos, el doctor Viñas explica que los asociados en mayor medida a una posible formación de trombos son los anticonceptivos orales, fundamentalmente los que poseen cantidades hormonales importantes.

La ficha técnica de algunos de los anticonceptivos orales más conocidos mencionan los tromboembolismos venosos entre las reacciones adversas, con una frecuencia cercana a una de cada 1.000 mujeres.

También hay antipsicóticos, como la olanzapina, que pueden generar coágulos sanguíneos en las venas, especialmente en las piernas, hasta a uno de cada 100 pacientes. Y los tromboembolismos figuran con esa misma frecuencia entre los efectos adversos de corticosteroides con uso antiinflamatorio como la prednisona.

tabaquismo. Sin olvidar otros factores de riesgo como el sedentarismo y la obesidad, el tabaquismo es una de las principales causas de generación de trombosis y también en mucha mayor medida que las vacunas anti-Covid.

Un estudio publicado en el American Journal of Hematology encontró que el consumo de tabaco multiplicaba por 1,43 el riesgo de padecer una trombosis venosa. Y un estudio danés concluyó que las mujeres fumadoras sufrían esos trombos un 52% más que las no fumadoras, un riesgo adicional que para los hombres se situaba en el 32 por ciento. Asimismo, la Sociedad Española de Trombosis calcula que el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares es cuatro veces mayor en el caso de los fumadores y también que el abandono del tabaco podría reducir en un 15% las enfermedades del aparato circulatorio.

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