Paraguayo no deja el tereré pese al frío polar en EEUU

El paraguayo Gonzalo Mendoza (37) relata cómo vive junto a su esposa e hijos el intenso frío registrado en las últimas semanas en los Estados Unidos. «Siempre preparo mi termo con agua fría y tomo tereré, pese al frío», expresó el compatriota.

Mendoza vive en los Estados Unidos desde hace 14 años, fue por primera vez en febrero del año 2003, en busca de nuevos horizontes y oportunidades. Luego de un tiempo empezó a trabajar en el país norteamericano.

Pasaron 12 años para que su novia, a quien dejó en Paraguay, emprendiera vuelo y fuera junto a él para formalizar su amor. Ambos contrajeron matrimonio y actualmente tienen una hermosa familia con cuatro hijos, de 12, 9 y 7 años, además de un bebé de 8 meses.

El compatriota tiene su residencia en el estado de Maryland, en la zona sur de los Estados Unidos. Sin embargo, por razones laborales se encuentra en Atlanta, capital y ciudad del estado de Georgia.

Sobre las condiciones climáticas extremas de las últimas semanas, Mendoza comentó que están soportando una temperatura de -5ºC y que hacía mucho tiempo desde que no tenían un frío tan intenso. En algunas zonas el descenso superó los -20ºC.

«Fines del 2004 me acuerdo que había mucha nieve porque me tocó trabajar afuera, el frío era muy similar a este, pero tengo que decir que en mucho tiempo no se sentía un frío como el de ahora», relató en comunicación con Última Hora.

Al ser consultado de qué manera soportan las temperaturas muy bajas, comentó que en su vivienda tienen todas las comodidades para estar bien.

«Tengo pantalones térmicos, arriba uso remera, dos canguros y una campera, también guantes y gorros. Acá venden unas bolsitas de tela que se activan con el movimiento y generan calor, que también las podes poner adentro de tu campera para poder mantener las manos calientes, tomo mucho café, también mate y otras bebidas calientes», expresó.

El frío no les impide disfrutar del tereré

Mendoza señaló que, como todo paraguayo, es imposible dejar de consumir el tradicional tereré, pese al frío polar que atraviesan.

«Yo siempre preparo mi termo con agua fría, la calefacción de la camioneta anda tan bien que a veces nos da para tomar un rico tereré, estar tanto tiempo adentro te seca la boca y si no estás hidratado se ven labios partidos, nariz seca y todo eso», sostuvo.

Su pequeña hija de tan solo 8 meses también sale a bordo de su carrito a disfrutar de la nieve en Maryland y su hijo Enzo de 12 años también disfruta del tereré con tal clima.

Así mismo, manifestó que de igual manera suele salir con su familia a pasear por algún centro comercial u otro lugar donde la temperatura sea controlada.

«Mi esposa y yo hacemos lo normal y cotidiano, a veces los niños sienten ganas de salir y nos acompañan al supermercado», comentó.

Gonzalo Mendoza vive en los Estados Unidos desde hace 14 años, fue por primera vez en febrero del año 2003 en busca de nuevos horizontes. Foto: Gentileza.
Gonzalo Mendoza vive en los Estados Unidos desde hace 14 años, fue por primera vez en febrero del año 2003 en busca de nuevos horizontes. Foto: Gentileza.

Continuando con la descripción de su vivienda, dijo que cuando llueve el agua se congela en el suelo, siendo muy difícil caminar y conducir, por lo que deben manejar con mucha cautela. También las escuelas abren dos horas después de lo habitual para que los niños puedan seguir estudiando.

Por otra parte, en su lugar de trabajo están otros cinco paraguayos que viven allá desde hace más de 10 años y ya aprendieron a lidiar con el frío.

«La verdad que también nos gusta porque en esta área hace mucho calor también, aprendimos a encontrarle el lado lindo a las estaciones» refirió.

La añoranza por nuestro querido Paraguay

«‘¡¡Paraguay!!, no hay día que dejamos de pensar en nuestros familiares y también el calor por supuesto, extraño todo. Tengo radios paraguayas en mi celular, eso escucho y así me entero qué pasa por allá y también escucho música paraguaya, mi esposa cocina, pero igual extrañamos la sopa, los asados, hacer turismo interno, salir a jugar fútbol con los amigos, recibir visitas y tomar tereré o compartir una merienda con amigos», indicó.

La última vez que vino a Paraguay fue en el año 2015, cuando estuvo con su familia recorriendo Ciudad del Este y Asunción durante sus 15 días de vacaciones.