Ejército mantiene segundo día de megaoperativo en favelas de Río

RÍO DE JANEIRO. Más de 4.000 efectivos del Ejército brasileño y de la Policía mantuvieron hoy, por segundo día consecutivo, un megaoperativo en tres complejos de favelas de la zona norte de Río de Janeiro que ayer dejó un saldo de siete personas muertas.

Tras una jornada de intensos tiroteos en los complejos de la Penha, Maré y el Alemao, dos soldados murieron el lunes en desarrollo de un operativo, con lo que el Ejército sufrió sus primeras bajas tras seis meses de intervención militar en Río de Janeiro.

Durante las acciones, también murieron cinco sospechosos, un soldado resultó herido, fueron detenidas 60 personas y se incautaron 554 kilos de marihuana, así como armas y municiones.

El megaoperativo se enmarca dentro de la intervención federal decretada en febrero pasado por el presidente brasileño, Michel Temer, que dejó en manos del Ejército el control del área de seguridad del estado de Río de Janeiro para enfrentar la grave ola de violencia que azota a la región.

Este martes, las tropas de las Fuerzas Armadas y los agentes de la Policía siguieron cumpliendo mandatos de prisión y aprehensión, destruyeron barricadas y realizaron acciones de control con el apoyo de blindados y helicópteros.

Las acciones se adelantan en la zona en tres complejos de favelas de la zona norte de Río que aglutinan 26 comunidades, donde viven más de 500.000 personas.

En el complejo do Alemao, según sus habitantes, hoy fueron canceladas las clases en las escuelas por seguridad, informaron medios locales. Los megaoperativos que se han realizado esta semana se unen a otros dos desarrollados por las fuerzas de seguridad desde el viernes pasado en esa zona de Río.

El pasado viernes, los militares hicieron una operación de combate al narcotráfico en el complejo do Alemao, acción que repitieron este domingo. En las últimas semanas se han intensificado las operaciones de las Fuerzas Armadas y la Policía en Río, aunque el balance final, en muchas ocasiones, se reduce a unos pocos detenidos o a la aprehensión de armas de origen ilícito y de drogas.

A pesar de la intervención militar de la seguridad pública, los episodios de violencia se repiten en Río y solo el año pasado se cobraron la vida de 6.731 personas.