Debate sobre el viaje en tren de Greta Thunberg llega a la política alemana

BERLÍN. El revuelo causado por una foto de la activista por el clima Greta Thunberg a su paso por Alemania, sentada en el suelo de un tren abarrotado, saltó de las redes sociales al mundo de la política en lo que es ya su tercer día consecutivo.

“Como decía mi abuela, a los santos y los hipócritas les separa muy poco”, escribió en Twitter Thomas Bareiß, político conservador de la Unión Democristiana y secretario de estado parlamentario del Ministerio de Economía y Energía, realizando un juego de palabras en alemán.

Otros, como el primer ministro del estado federado de Turingia, Bodo Ramelow, salieron en defensa de la activista, preguntándose si la Deutsche Bahn -la empresa que gestiona los ferrocarriles alemanes- hubiera reaccionado igual si se hubiera tratado de otro cliente. “¿Van a publicar ahora sobre todos los pasajeros o solo sobre esta joven? ¿Y por qué tutean ahora a sus pasajeros?” demandó el político del partido izquierdista Die Linke.