Brasil quiere contratar a 6.000 médicos españoles y portugueses

Los profesionales brasileños protestan contra esta medida porque permite ejercer a los nuevos médicos sin convalidar su titulación

La intención del gobierno brasileño de contratar a médicos españoles y portugueses para trabajar en Brasil no fue bien recibida por el Consejo Federal de Medicina y la Asociación Médica Brasileña. Las instituciones cuestionan el Programa Más Médicos del Gobierno, por la no obligatoriedad de que estos médicos aprueben en un examen conocido popularmente como «Reválida», examen que reconoce diplomas médicos extranjeros y autoriza a que estos médicos trabajen en cualquier ciudad brasileña.

A lo largo del mes de junio y julio, los médicos y estudiantes de medicina brasileños han organizado manifestaciones públicas para protestar por la llegada de médicos extranjeros a Brasil. En algunas provincias se ha suspendido la atención ambulatoria y las consultas médicas. Muchos de ellos dicen que no son contrarios a la llegada de médicos extranjeros, pero quieren la aprobación de ellos en el Examen Nacional de Revalidación de Diplomas Médicos (Reválida).

Las numerosas protestas comenzaron a principios de junio, cuando el Gobierno anunció que estudiaba la alternativa de contratar a médicos extranjeros de España, Portugal y Cuba para trabajar en las pequeñas ciudades del país. De pronto, el Consejo Federal de Medicina (CFM) fue reactivo a la propuesta. La pasada semana, la entidad interpuso una representación de la Oficina de la Procuraduría General de la República en contra el Programa Más Médicos.

De acuerdo con el ministro de la Salud brasileño, Alexandre Padilha, el Gobierno no va a pedir la aprobación de los médicos contratados por el Programa Más Médicos, porque si aprueba el médico en el examen éste tendrá el derecho de elegir la ciudad que desea trabajar y no es esta la intención del gobierno brasileño. «Tenemos un enfoque muy claro que es poner estos médicos para trabajar en las ciudades donde tenemos más necesidad de médico, en las afueras de las grandes ciudades y en el interior», explica el ministro.

Según Antonio Padilha, Brasil necesita a 54.000 médicos para cubrir los puestos creados entre 2003 y 2011. Durante este período se presentaron 147.000 vacantes para profesionales.
Sobre la polémica que está movilizando a los médicos brasileños por todo el país habla el doctor Florentino Cardoso, presidente de la Asociación Médica Brasileña.

– ¿La Asociación Médica Brasileña está en contra la contratación de médicos extranjeros?
– Desde que ellos aprueben en el proceso de evaluación de conocimientos y habilidades, así como la fluidez en nuestro idioma, la Asociación Médica Brasileña no está en contra que los médicos extranjeros trabajen en Brasil. Suele ser así en un país serio que se preocupa por la salud de su población. Si no lo hacemos de esta manera, podremos tener médicos descalificados cuidando a nuestra gente, especialmente la gente pobre y necesitada, que ya sufre demasiado estando sana. Si prospera esta locura, se va a crear la «medicina de los pobres».

– El ministro de la Salud declaró que Brasil está en una negociación con Portugal para la validación mútua de diplomas. La medida sería, según el ministro, para que los médicos portugueses puedan actuar en Brasil sin realizar exámenes para validar la educación universitaria. Se supone que la presidenta Dilma Rousseff también contrataría en carácter de emergencia a 6.000 médicos, muchos de ellos españoles, que sólo podrían actuar en ciertas zonas del país, por un período que no debe exceder tres años. ¿En su opinión, Brasil necesita estos médicos? ¿O nuestro cuantitativo es suficiente?

– Brasil tiene hoy dos médicos por cada 1.000 habitantes, ubicados en las capitales y principales ciudades. Hay ciudades en las que hay cuatro médicos por cada 1.000 habitantes (índices superiores a países europeos y Estados Unidos). Igual tenemos provincias con menos de un médico por cada 1.000 habitantes (Maranhão, Acre, por ejemplo). Es necesario que los gobiernos adopten políticas para interiorizar el médico y la medicina, especialmente relacionadas con las condiciones adecuadas de trabajo y remuneración. No creemos que calificados médicos portugueses y españoles se sometan a trabajar en malas condiciones, lo que nosotros brasileños no lo aceptamos.

– El Ministerio de la Salud de España, propone un proyecto al gobierno brasileño, que busca agilizar el otorgamiento de visas y validación de los diplomas. Dicho proyecto ofrece facilidades y becas para estudiantes brasileños en las universidades españolas. ¿Cree usted que ese acuerdo sería beneficioso para Brasil?
– Necesitamos conocer mejor los detalles del acuerdo. Tenemos gran respeto por los médicos y la medicina española, así como creemos que el intercambio de conocimiento es muy beneficioso para el desarrollo de la medicina y para traer mejores condiciones para la salud de nuestra gente.

– ¿Por qué faltan médicos en muchas partes de Brasil? ¿Nuestras universidades son de buena calidad?
– Brasil tiene hoy 201 escuelas médicas y unos 18.000 estudiantes en el primer año de la carrera. Tenemos excelentes escuelas de medicina en Brasil, así como otras que necesitan mejorar mucho. Somos unos 400.000 médicos y 110.000 estudiantes de medicina actualmente. Lo que pasa es que el país tiene una dimensión continental y por eso hay una distribución desigual. Hay zonas de difícil acceso y provisión, donde las condiciones de trabajo no son adecuadas y la remuneración es muy baja, lo que impide la formalización de la fuerza de trabajo. Además, en los pueblos pequeños es virtualmente imposible mantener la educación médica continua, ya que en muchas ciudades no hay saneamiento y educación de calidad. En la salud pública tenemos tres problemas importantes: subfinanciación, gestión no calificada y la corrupción.

– Los médicos brasileños están haciendo protestas por todo el país contra la medida del gobierno de contratar los médicos extranjeros. ¿Considera usted legítima esta manifestación?
– Sí y está apoyada por la Asociación Médica Brasileña, realizada de manera legítima, ordenada, educada, genuina, para que busquemos mejoras para la salud de nuestra población.

– La presidenta Dilma Rousseff dio una declaración diciendo que planea construir 800 hospitales en todo el país. ¿Cree usted que esto va a resolver el problema?
– No, porque ella no dijo cómo resolver los problemas principales y más importantes de la salud pública brasileña: la corrupción, la subfinanciación y la gestión no profesional. Tenemos innumerables unidades básicas de salud, policlínicas y hospitales sin la mínima adecuada condición. El más importante es ofrecer condiciones adecuadas para el cuidado de la salud y mantener la financiación continuada de estas unidades, valorando los recursos humanos. En general el gobierno habla mucho de la cantidad y no de la calidad. Actualmente tenemos una enorme cola de brasileños, en todas las regiones de Brasil, esperando para consultas, exámenes médicos sencillos y cirugías, así como de hacinamiento en las emergencias de las capitales y principales ciudades, con pacientes en los pasillos, camillas, sillas de ruedas e incluso en el suelo.