Peón brasileño mata a su concubina y luego se suicida en Ybyrarobaná

Un peón brasileño asesinó con una escopeta a su mujer de la misma nacionalidad, pero que es 20 años menor, y luego se quitó la vida. Ocurrió ayer de madrugada en una choza de una estancia de Ybyrarobaná, Canindeyú. Un audio que involucra a la pareja supuestamente señala que el feminicidio fue de “común acuerdo” y “por amor”, ya que la familia de la mujer se opuso a la relación.

SALTO DEL GUAIRÁ (Rosendo Duarte, corresponsal). El feminicidio y posterior suicidio se produjo aproximadamente a las 03:30 en el predio de la agroganadera Santo Domingo, ubicada en la colonia del mismo nombre, en la ciudad de Ybyrarobaná, cuyo casco urbano se halla a dos kilómetros de la Ruta 10 “Las Residentas” y a 335 kilómetros del centro de Asunción.

La brasileña Rosemari de Oliveira Penteado, de 36 años, fue hallada con un tiro de escopeta en la espalda. Estaba con el torso desnudo, pero tapada con una frazada, y aparentemente fue atacada cuando dormía, por la posición del cuerpo.

Su pareja, Jardelino José de Oliveira, de 56 años, en cambio, estaba tirado en el suelo, al lado de la cama, en medio de un charco de sangre y con una escopeta calibre 12 en mano. El brasileño sí estaba vestido y se disparó en la boca.

Investigadores dijeron que hallaron en la pieza un celular que contenía un audio en el que la pareja supuestamente afirma que la muerte de ambos fue “de común acuerdo” y “por amor”, ya que no les dejaban ser felices juntos.

Conforme a los datos, la familia de la mujer se opuso desde un principio a la relación, debido a la diferencia de edad.

La brasileña vivía en la ciudad de Katueté, a 35 kilómetros de distancia, pero casi cada fin de semana iba a visitar a su novio y se quedaba un par de días con él.

Esta actividad se repetía desde hace poco más de un mes, cuando el brasileño empezó a trabajar como peón en la estancia, dijeron los investigadores policiales.

El audio estaría en poder de la fiscalía.

Este fue el décimo caso de feminicidio ocurrido en Paraguay en lo que va del año 2018, pero la brasileña pasa a ser la víctima número 11, ya que en San Lorenzo, en un mismo crimen, un hombre había asesinado a tiros a su esposa y a su hija, antes de suicidarse.