Por primera vez todo el Paraguay apoya a un equipo en las finales de la Copa Libertadores

Salvo raras excepciones, el equipo de Nacional FBC, que clasificó para disputar las finales de la Copa Libertadores de América, tiene a su favor a toda la afición deportiva paraguaya que apoya al equipo tricolor y siente que está representada en una final de Copa Libertadores de América, por primera vez en la historia.

Hasta ahora, solo Olimpia, el “Rey de Copas”, es el que ha llegado a esta instancia en 7 ocasiones, conquistando el título de campeón en 3 oportunidades y un título a nivel intercontinental, pero a pesar de ser un equipo paraguayo, para el resto de la afición deportiva, no seguidora de la “franja negra”, nunca fue representante de Paraguay, pues los antiolimpistas nunca se identificaron con Olimpia como representante del fútbol paraguayo, al igual que los olimpistas las veces que Cerro Porteño disputó la Copa Libertadores, aunque este último nunca haya llegado a una final.

La realidad paraguaya es esta. Tomando como parámetro los dos clubes de mayor arrastre en el país, Cerro Porteño y Olimpia, podemos asegurar que jamás un cerrista va a querer que gane Olimpia y un olimpista jamás va a querer que gane Cerro Porteño. A esto se le suma Sportivo Luqueño, cuya hinchada nunca va a estar a favor de ninguno de esos dos clubes, como así también de Guaraní o Libertad, cuyas hinchadas “barras bravas” también ya siguen los pasos de los tres nombrados primeramente, es decir, el mal ejemplo, que solo sirve para sembrar odio y temor en los estadios.

En contrapartida, lo que está ocurriendo con Nacional, porque es lo que se siente en donde quiera que uno vaya, ya sea en la capital o el interior del país, es totalmente distinto, pues el 98% se manifiesta a favor de “La Academia” y se refieren al club Nacional como el representante del fútbol paraguayo, decir, que para el 98% de los paraguayos, más de 6.000.000, Nacional es realmente Paraguay.

El 2% que está en contra, pertenece a los inadaptados sociales que se hacen llamar “barras bravas”, y que no son más que una manga de delincuentes.