Jueza de Curuguaty denuncia persecución

La magistrada Nora Ramírez, del Juzgado de Paz de Curuguaty, denunció este viernes a un ujier, a su ex secretario y a seis abogados por buscar apartarla del cargo.

La jueza además realizó su descargo ante publicaciones en las que, asegura, se ve afectada su integridad. En una de las publicaciones se denuncia que la jueza cobró recursos que, supuestamente, correspondían al ujier por entrega de notificaciones. Ramírez aclaró que ella es la encargada del Juzgado y que todo debe llegar a su nombre.

La jueza denunció al ujier Osvaldo Miranda por incompatibilidad de funciones al no cumplir horarios debido a que trabaja como profesor en una escuela pública, en el turno tarde, donde percibe un salario de G. 3.146.000. La magistrada manifestó que Miranda escondía los oficios y la culpaba de no sellar las notificaciones, como también de recibir dinero para agilizar casos.

Relató que Miranda, supuestamente, cobraba de más y expedía recibos comunes con sello del Juzgado por menor valor, además de entregar las notificaciones después de un mes. El monto fijado para cobro de oficios es de G. 17.500 y el tiempo máximo de entrega es de tres días.

La magistrada pidió en agosto del 2014 que el funcionario sea apartado del cargo por maltratos, por facilitar expedientes y silbar durante audiencias. El pedido no fue aceptado por Carlos Domínguez, presidente de la circunscripción judicial en ese entonces.

Agregó que fue apartada del cargo debido a una foto hecha y divulgada por Miranda, cuando se encontraba abriendo un sobre de oficio con dinero para notificaciones, en presencia de una practicante. La jueza denunció, además, que el ujier actúa supuestamente en complicidad con seis abogados.

Auditoría de reacción inmediata

La jueza declaró que la auditoría realizada por María Silvia Díaz, de la Corte Suprema de Justicia, fue hecha con intenciones de apartarla del cargo. Acusó que, al momento de la auditoría, Díaz pidió la versión de solo seis abogados y no de los demás abogados a quienes se les solicitó presentar sus declaraciones por escrito. Además, refirió que la interviniente no labró acta de las notificaciones pendientes del ujier.

Asimismo, Ramírez denunció la supuesta persecución por parte de los abogados DelRosario Leiva, Hugo Valdez, María Ruiz Díaz, Alfonzo Mascareño, Saúl González y Pedro Mujica. Según la magistrada, los abogados, aparentemente, intentaban separarla del cargo para que asuma el actual juez interino Miguel Riveros Storm.

La magistrada hizo uso de sus derechos, inhibiéndose de los casos de los seis abogados, por denuncias realizadas ante la prensa. Según publicaciones periodísticas, los abogados acusan a la jueza de maltratos a funcionarios y a letrados, como también de cerrar la puerta del Juzgado.

La magistrada manifestó que solo seis abogados de los 90 que llevan adelante casos ante el Juzgado de Curuguaty se quejan de su labor y presentó fotografías en las que algunos letrados comparten una fiesta con el actual juez interino Miguel Riveros. «El Juzgado de Paz es un comercio y yo soy la mayor perjudicada por ser honesta», remarcó.

Ramírez presentó a la redacción de ÚLTIMA HORA una nota de apoyo a su labor, con la firma de al menos 16 abogados. En otro momento, enseñó el pedido de disculpas por parte de un abogado, quien alegó que firmó una nota en contra de la magistrada por haber sido tomado de sorpresa por los denunciantes en el pasillo del Juzgado.

La jueza explicó que no contaba con secretario, ya que el anterior, de nombre Mario Páez. se encontraba apartado del cargo por cobro indebido. Tras ser apartada la magistrada, el secretario Páez volvió y el ujier Miranda continúa.

La magistrada expresó que desde el año 2014 venía solicitando su traslado, pero el pedido no fue aceptado.