Interfería tráfico de trenes, dice

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) cerró la radio comunitaria Maracaná de Curuguaty porque interfería el tráfico aéreo, fluvial y ferroviario, según una denuncia presentada al Parlasur (Parlamento del Mercosur).

El caso fue presentado por el Ing. Ricardo Canese (parlasuriano por el Frente Guasu) y acusa al ente regulador nacional de “atacar la libertad de expresión y de prensa”, al clausurar radios comunitarias “con argumentos inverosímiles como la interferencia en el tráfico aéreo, fluvial y ferroviario, que no existen en la zona donde opera –por lo menos– una de las emisoras afectadas”.

“Si bien las radioemisoras funcionan sin permiso del ente regulador, como dicta la Ley 642/95, la misma institución es la que cajonea las solicitudes”, agregó.

Una investigación abierta por la fiscalía el 19 de marzo sobre la radio Maracaná de Caraguatay revela que los argumentos para la intervención son por interferencia en el tráfico aéreo, naval y ferroviario (ver facsímil).

“Esto es absolutamente inverosímil teniendo en cuenta que en la zona donde opera la radioemisora no hay aeropuerto hasta a unos 100 km de distancia, tampoco hay trenes ni ríos”, añadió.

En esos casos Conatel había emitido comunicados en los que explicaba que las radios desmanteladas interferían la frecuencia usada por el aeropuerto de Luque Silvio Pettirossi para comunicarse con las aeronaves que operan en la terminal.

VILLARRICA (Pablo Gastón Ortiz, corresponsal) La fiscalía intervino las radios “Wilmar” y “Corazones Abiertos”, que operaban en las frecuencias 88.9 FM y 104.9 FM, sin la autorización de Conatel.

“Wilmar” funcionaba en un balneario ubicado en el barrio Carovení y sería propiedad de Wilfrido Agüero.

La otra radio funcionaba en la discoteca Axel del barrio Santa Librada, cuyo responsable es Alberto Arévalos, exprecandidato a la junta departamental del departamento del Guairá por el Partido Colorado. fuente abc