El Ciclón está de cabeza

Con goles de Guillermo Beltrán y José María Ortigoza, Cerro Porteño repitió la dosis de la fecha pasada, cuando derrotó a Rubio Ñu 2-1. Esta vez no recibió goles por parte de Sol de América, pero los tantos los marcó por la vía aérea. Ahora el Ciclón alcanza la cúspide de la tabla.

?Cerro tiene la particularidad de que domina el juego, genera una buena cantidad de llegadas, asume el protagonismo pero demora mucho para concretar.

Fue lo que pasó hoy en la Olla, en la victoria sobre Sol de América, al que lo dejó de rodillas con la diferencia corta de 2-0. Corta porque en la primera etapa generó clarísimas chances de marcar, pero sigue adoleciendo el déficit en la ofensiva.

Claro, Cerro no juega solo. En frente estuvo un adversario que se cerró muy bien atrás, que por los costados trancó los avances de Corujo por derecha y de Oscar Romero por izquierda.

Pero a esos factores, el equipo de Chiqui adolece de ansiedad cuando va al frente, y aunque ejerza un papel monológico en el juego, no es lo mismo jugar bien, dominar y no marcar.

Cerro es superior en el dominio territorial. Pero en la definición sigue careciendo de acierto. Corre en demasía para luego conseguir la diferencia que en el balance final resulta exigua, comparando ocasiones creadas con chances aprovechadas.

En la primera etapa, Sol apenas llegó dos veces, ambas con Diego Vázquez, con un remate desde la cabecera del área y uno desde el área chica. Más nada. Cerro se cansó de avasallar la última zona de la visita con Beltrán, que la más clara que tuvo fue un remate al palo.

También con Corujo, quien se encargó de la tarea sucia de arrastrar la marca por el lindero derecho para que con sus proyecciones acarree riesgo a la defensa contraria.

Ángel Romero estuvo discreto. No apareció en su real dimensión. Y le faltó contundencia al final de las llegadas para que ese dominio sea plenamente justificado por lo menos en la primera fracción.

Sol se dedicó a cerrar los espacios y a salir de contra. No le pareció mal aguantar el asedio de Cerro, que lo tuvo contra las cuerdas. Pero pronto iba a ceder el dique de contención, a través de la vía aérea, como en la fecha pasada.

Así mismo transcurrieron los primeros 26 minutos de la complementaria. El Ciclón siguió siendo protagonista, y su dominio territorial se vio reforzado por el repliegue de sus adversarios, que no se movían de su repertorio de esperar y salir de contra.

Francisco Arce envió al campo de juego a José Ortigoza para que le dé más vigor a la ofensiva, y finalmente sobre los 71, tras un centro desde la derecha como en todo el partido, Beltrán pudo encontrar el arco de Acosta para inaugurar el casillero.

El gol puso justicia a lo que se vio en el terreno de juego. Siempre se dice que cuanto más se domina, más son los méritos para llegar al gol.

No siempre es así, pero a Cerro sí le viene a la perfección este adagio. Porque minutos más tarde, a los 86, José Ortigoza pecó de «ingrato» y marcó el segundo gol al club que lo catapultó a la plataforma profesional.

El segundo tanto ya fue una rúbrica de lo que produjo en el compromiso. Dominó, asedió, manejó los hilos del pleito y al final, luego de tanto golpear acabó por horadar la sólida defensa solense.

El triunfo lo pone en la cima de la competencia. Pero aunque los triunfos no tengan sustitutos, la tarea a corregir es indiscutiblemente la parte ofensiva. El marcador termina siendo corto para tanto dominio territorial y posesión de pelota.

fuente:hoy