Caso Lady Di: Aparece un francotirador de élite detrás de la muerte

Una carta, un militar del SAS y una pistola, estos son los detalles de las nuevas pistas del caso de la princesa Diana de Gales.

El sábado pasado salió a luz una información que revelaba que la Princesa Diana pudo ser asesinada por un militar británico. Hasta este momento esa alegación conmueve a todos los británicos.

Los recientes datos, que ocuparon grandes espacios en la prensa, surgieron en una corte marcial contra el sargento Danny Nightingale, un francotirador del SAS, las fuerzas especiales del reino.

Una carta de los suegros del soldado llamado “N”, que compartía la casa con Nightingale y era un testigo fundamental en la acusación al francotirador, exhibida en el juicio, decía que el soldado N había confesado a su mujer que “el SAS estaba detrás de la muerte de la princesa Diana”.

La carta, a mano y de siete páginas y cuya copia cayó en manos del diario británico The Sunday People, explicaba al oficial máximo del SAS el comportamiento del soldado N con su ahora ex mujer y el colapso de su vida familiar. La misiva fue enviada en septiembre del 2011 pero el servicio de procuración la eliminó de las pruebas en el juicio de Nightingale y jamás se había hablado hasta ahora.

Ante su inminente publicación, la policía británica lanzó un comunicado anunciando que analizaría las alegaciones. La carta dice que “El (soldado N) dijo a ella (su mujer) que era el XXX quien había organizado la muerte de la princesa Diana y que había habido una operación de encubrimiento”.

El palacio de Buckingham, Clarence House (la residencia del príncipe Carlos y Camilla) el príncipe William, Kate y el príncipe Harry han decidido no comentar el caso, publica Clarín.

Las investigaciones oficiales concluyeron que el accidente de coche se produjo por el estado de embriaguez en el que conducía Henri Paul, que circulaba muy rápido por las calles de París para escapar a los paparazzi.

Durante años, Mohamed Al Fayed, el padre millonario de Dodi y expropietario de los almacenes Harrods, sostuvo que la muerte de la pareja fue el resultado de un complot urdido por el príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel, y ejecutado por los servicios secretos británicos para evitar que Diana, madre de un futuro rey de Inglaterra, se casara con un musulmán.