Sin excesos y con precaución se pueden pasar unas fiestas tranquilas

RECOMENDACIONES PARA EL FIN DE AÑO
La cena del 31 es aprovechada para la abundante ingesta de menús y de bebidas alcohólicas, lo que puede generar malestares posteriores. En el uso de petardos se deben extremar los cuidados.
No abusar ni con los alimentos ni las bebidas alcohólicas es la recomendación principal para evitar sobresaltos en la cena de fin de año que por lo general se caracteriza por la variedad de platos servidos en la mesa familiar. Además, la mezcla de bebidas durante el brindis también puede generar malestares posteriores y hasta intoxicaciones, por lo que el Ministerio de Salud Pública (MSP) reitera una serie de recomendaciones para que se pueda despedir el año de manera tranquila y sin mayores complicaciones.

Los alimentos deben mantenerse refrigerados y se debe evitar cortar la cadena de frío de las carnes frías. El alcohol mezclado con frutas o saborizantes como en el caso del clericó al ser dulces no se perciben los efectos en un primer momento, por lo que se consume en mayor cantidad, es por eso que los menores de edad no deben participar en la ingesta de esta tradicional bebida.

SIN AMPUTACIONES. En el caso de utilizar petardos, se deben extremar cuidados en la manipulación, evitando en todo momento el contacto directo con los artefactos durante el encendido para que no se produzcan quemaduras o amputaciones.

La recomendación del doctor Jesús Marín, cirujano de manos del Centro de Emergencias Médicas (CEM), es manipularlos con pinzas en el caso de las estrellitas o fosforitos y ya para los más potentes como los 12 x 1 y otros colocarles un separador de madera para la detonación, para evitar los posibles daños que pueda producir la pólvora encendida.

El uso de los fuegos pirotécnicos no está recomendado por las autoridades sanitarias que rechazan además que los niños sean expuestos a estos elementos.

PRUDENCIA. En el caso de los accidentes de tránsito, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de tomar conciencia, sobre todo en la ingesta de alcohol, principal causante de accidentes. Los percances en ruta son la principal causa de muerte en adultos jóvenes de 20 a 50 años con 1 a 3 muertes por día, más aún en días festivos.

En este sentido, es prudente que las personas que van a conducir vehículos y aquellas que están sometidas a tratamiento con medicamentos deben evitar totalmente el consumo de alcohol. Por más que la persona no se sienta borracha, el tiempo de respuesta se retrasa, por lo cual ya está incapacitada para manejar.