Propiedad de 250.000 hectáreas en Amambay pasará a ser del Indert

La finca 242, que ocupa unas 250.000 hectáreas y está ubicada en el distrito de Pedro Juan Caballero, departamento de Amambay, será titulada a nombre del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), y estará disponible para su reordenamiento para los fines de la reforma agraria, anunció ayer el doctor Juan Carlos Ramírez Montalbetti, titular del ente.

La superficie, que corresponde a la finca Nº 242, pertenece actualmente al Banco Central del Paraguay (BCP), por lo cual el Instituto gestiona la homologación de un acuerdo con esa entidad, con el objetivo de lograr la inscripción del inmueble a nombre del Indert para destinarlo luego a los fines de la reforma agraria, según informó ayer su titular, doctor Juan Carlos Ramírez Montalbetti.

“Las tierras en cuestión, conocidas como ex-Café, están siendo ocupadas en gran parte por familias campesinas que esperan la titulación de sus lotes, explicó Ramírez Montalbetti.

“La falta de legalización de la propiedad generó muchos problemas, por lo que estamos sumamente contentos de resolver”, expresó Ramírez Montalbetti.

Añadió que las tierras en cuestión son muy valiosas y se hallan bien ubicadas, por lo que también están siendo solicitadas por otras comisiones vecinales reconocidas por el instituto. “Las tierras serán para ciudadanos paraguayos, teniendo en cuenta la presencia de extranjeros (brasiguayos)”, aseguró. Esto, por hallarse en una zona fronteriza con el Brasil, dijo. Amplió que se trata del caso de una propiedad cuyo proceso se había detenido por el conflicto que había existido con la Municipalidad de Pedro Juan Caballero, que reclamaba impuesto inmobiliario y el BCP.

“Muy pronto, el Estado paraguayo podrá traspasar a sus ocupantes, lotearlas, fraccionarlas, venderlas y titularlas. Es una buena noticia para toda la ciudadanía de esa zona, ya que hay mucha gente afectada por esta situación”, acotó.

Indert ratifica territorio de los ayoreos

En otro orden de cosas, Ramírez Montalbetti también informó que el Indert acudirá en ayuda del Instituto Nacional del Indígena (Indi) para que las 26.000 hectáreas que corresponden a los pobladores nativos ayoreos en el Chaco Central sean deslindadas y protegidas. “Esas tierras tienen mensura judicial, no pueden ser ocupadas por nadie que no sean los indígenas de la referida parcialidad. A esas tierras les falta el deslinde”, expresó.

Explicó que el Indert no lo hizo antes por los altos costos que implican los trabajos, ya que se tiene que deslindar la propiedad para que los indígenas sean protegidos en su hábitat ancestral. “Este proceso terminó en 1997, pero hoy existen personas que invocan derechos dominiales sobre esa fracción”, lamentó.