Policías brasileños son detenidos en Paraguay:

Militares paraguayos capturaron en la tarde de este martes a dos policías brasileños que invadieron territorio nacional persiguiendo a un pasero que huía tras ser baleado en el Puente de La Amistad, en el lado de Ciudad del Este.


 
 
 
 
 
 
 

El herido está identificado como Fernando Suárez de Oliveira, de 35 años, quien acusó un impacto de bala en una de las piernas.

Los policías federales capturados son Lucas Amarín Ferreira, de 31 años, y Alejandro Farah Caulart de Andrades, de 42 años, quienes afirman que se dieron por detenidos.

La investigación del caso está a cargo del fiscal Ángel Aveiro, quien adelantó que imputará a los uniformados brasileños por lesión y violación de la soberanía nacional.

Al mismo tiempo, el representante del Ministerio Público, dijo que pedirá ante el juez de Garantías, Manuel Trinidad Colmán, medidas alternativas para los detenidos.

Por disposición fiscal, los policías extranjeros fueron sometidos a la prueba de nitritos y nitratos para determinar el autor material de los disparos contra el pasero paraguayo.

El incidente ocurrió en la tarde de este martes sobre el Puente de la Amistad. Un grupo de tres paseros se encontraban bajando mercaderías al río Paraná, para introducirlas de contrabando al Brasil, cuando los federales llegaron hasta el lugar, colgados de la puerta de una furgoneta, según reveló uno de los testigos, identificado como Manuel Morel.

Los paseros corrieron hacia el lado paraguayo, cuando uno de los federales efectuó el disparo con una pistola, logrando herir en la pierna a Fernando Suárez de Oliveira.

El tiroteo alertó a los efectivos de la Marina, quienes al verificar el hecho encontraron a los federales tratando de llevar al lado brasileño al herido, supuestamente para socorrerlo, pero que estaban rodeados por mototaxistas y combistas paraguayos.

Los militares procedieron posteriormente a la captura de los policías brasileños, quienes ingresaron al país armados con pistolas calibre 9 milímetros. Luego se convocó al fiscal Aveiro, quien ordenó la detención de los uniformados extranjeros.