La sexualidad tiene su historia

Hombres con tres mujeres legítimas; ríos con semen para la fertilidad; diosas de la masturbación… Cada sociedad tiene diferentes costumbres sexuales y conocerlas puede ayudar a entenderlas y a entendernos. Del Antiguo Egipto al Viagra, un recorrido por la historia del sexo.
Las costumbres y los hábitos cambian con el correr de los años y la expresión de la sexualidad no podía ser la excepción: ella varía según la cultura y el tiempo. El sexo es un aspecto fundamental en la vida humana y todos tendemos, en general, a asociarlo con el coito pero, en realidad, constituye un concepto mucho más abarcativo.
Cada sociedad, en cada momento, posee su propia escala de valores, normas, costumbres, ideologías, leyes, etc. “Es por ello que lo que constituye un delito para una determinada sociedad, puede ser considerado una conducta apropiada en otra”, aseguró la licenciada Diana Pietruszka, una de las directoras -junto con el doctor Miguel Rivero-, del curso de “Sexualidad Humana” que dicta la Universidad CAECE.
Nuestras conductas sexuales están condicionadas por factores biológicos, sociales, emocionales, familiares y culturales, incluyendo un sinnúmero de elementos que comprenden nuestra cultura, nuestra corporeidad, el género, la identidad de género, la orientación sexual (si somos heterosexuales, homosexuales o bisexuales), los valores que cada uno posea sobre la vida, el amor, la familia y las personas que nos rodean.
Vivimos un momento de cambio donde nuestros paradigmas en torno a la sexualidad sufren un movimiento muy importante que nos lleva a cuestionarnos día a día nuestras ideas, prejuicios y comportamientos sexuales”, opinó Diana Pietruszka de Lebel. “Hacer un breve recorrido por la historia sexual de los pueblos en las distintas épocas puede ayudar a aceptar mejor los movimientos que se están suscitando en la sociedad actual”, agregó.
La historia del sexo: tradiciones y curiosidades
* Ante los ojos del argentino promedio, el hombre ateniense era muy afortunado, ya que podíatener tres tipos de “parejas”, todas reconocidas socialmente: la gyné (esposa), para tener hijos legítimos; la palaké (concubina), que constituía una relación estable; y la hetera (prostituta), sólo para el placer.
* En la Antigua Grecia, por ejemplo, el Paidagogo era el encargado de iniciar sexualmente a los varones púberes. Esta misma conducta hoy, en nuestra cultura, sería repudiable y legalmente punible, ya que se trataría de una relación sexual entre un adulto y un menor.
* Por su parte, los pueblos indígenas en América vivían el sexo de forma libre y desprejuiciadahasta la llegada de los españoles. Esto resulta muy evidente en el caso de la cultura ‘Mochica’, que se caracterizó por su adelanto en el campo de la sexualidad bajo casi cualquier forma de expresión, “heterosexual u homosexual, habiendo incluso algunos indicios de prácticas sexuales grupales”, aclaró PietruszkaLa más importante expresión de esto lo constituyen sus famosos “huacos”, cerámicas en las que se representa a personas manteniendo relaciones sexuales en las más diversas formas y posiciones: “esto abarca el sexo oral, el anal y el genital”, señaló.
* Asimismo, la homosexualidad existió desde los comienzos de la historia, sin que esto implicara un conflicto de tipo moral. Por ejemplo, en la Grecia antigua, la homosexualidad estaba reconocida, mientras que en años posteriores llegó a estar perseguida. En Nueva Guinea, algunos grupos sociales acostumbraban que los jóvenes tengan relaciones homosexuales hasta el matrimonio y recién a partir de ese momento se mantenían relaciones heterosexuales.
* Temas como la masturbación también adquieren diferentes connotaciones según la época y el grupo social. En el antiguo Egipto, por ejemplo, los faraones se masturbaban con el objetivo de volcar su semen en las aguas del Río Nilo para que éste mojara las tierras y las regara de fecundidad. “En cambio, para la religión judeo-cristiana, esta práctica es contraria a la moral religiosa, ya que está prohibido derramar semen cuando no es para procrear, el acto sexual sólo debe llevarse a cabo con fines prolíficos”, contó Pietruszka de Lebel.
* Por otra parte, en muchos pueblos de la antigüedad se realizaban ceremonias con prácticas masturbatorias religiosas en honor a los dioses de la época. “Algunas sacerdotisas, de hecho, eran llamadas la mano de Dios porque realizaban mastrurbaciones rituales”, amplió la experta.
En síntesis, existen muchos conceptos y tipologías en relación a todo lo que se vincula con la sexualidad en los diferentes lugares del  mundo, de acuerdo a la cultura y la religión.