Jefe narco llegó con custodia militar a Capitán Bado tras su liberación

El jefe del destacamento militar de Capitán Bado y tres subalternos escoltaron como guardias privados hasta su propia casa al poderoso narco Felipe “Barón” Escurra, liberado en secreto por el juez Leonjino Benítez Caballero.

Felipe Escurra Rodríguez, de 40 años de edad, más conocido en la frontera como “Barón” Escurra, había sido detenido el 19 de agosto de 2016 en su estancia de la colonia Cristino Potrero de Capitán Bado, tras un enfrentamiento contra la Senad.

La comitiva que arrestó al capo fue encabezada por el entonces fiscal antidrogas de Amambay, Óscar Samuel Valdez, quien a su vez, inexplicablemente, dos semanas después fue apartado de la unidad antidrogas, aparentemente porque “perjudicó” el negocio de algunas autoridades que se beneficiaban con la impunidad otorgada al “Barón” de las drogas.

Precisamente, una de las autoridades de la región, el juez Leonjino Benítez Caballero, le concedió la libertad a Escurra el sábado 2 de setiembre pasado, de manera totalmente ilegal y silenciosa, tanto que ni siquiera notificó al Ministerio Público que había citado al procesado para la audiencia de revisión de medidas.

El fiscal Hugo Volpe, quien reemplazó al desplazado Samuel Valdez, incluso llegó a acusar a “Barón” Escurra por tenencia de drogas, asociación criminal, violación de la ley de armas y reducción. El capo estaba próximo a un juicio oral, hasta que fue liberado en secreto.

El fiscal que interina a Volpe, Martín Areco, tiene previsto presentar hoy una apelación a la medida otorgada al narcotraficante, pero en caso de que se revierta el fallo del magistrado, la recaptura del temido criminal sería casi una misión imposible.

Según datos policiales, tras su salida de la cárcel de Tacumbú, “Barón” Escurra se trasladó hasta Capitán Bado escoltado por el mayor Roberto Díaz y otros tres militares. Casi como guardias privados contratados, los efectivos castrenses resguardaron en dos vehículos particulares al narcotraficante durante el trayecto que hizo por la ruta asfaltada que conecta Santa Rosa del Aguaray con Capitán Bado.

Es más, la comitiva fue retenida en el puesto policial de la localidad de Panadero, dependiente de la comisaría 4ª de Capitán Bado.

Allí el mayor Roberto Díaz explicó a los policías, que estaban escoltando al peligroso narco ya que el mismo tiene supuestamente una amenaza de muerte.

Los agentes policiales responsables de la comisaría 4ª de Capitán Bado remitieron un informe a la Dirección de Policía de Amambay, informando sobre el caso.

Con esto se demuestran los contactos a todos los niveles que el peligroso narco mantiene en la zona, donde lanzó una amenaza de muerte contra el corresponsal de nuestro diario en Pedro Juan Caballero, Cándido Figueredo.

FUENTE ABC