Hasta que el dinero nos separe: Las finanzas influyen en la vida de pareja


Cuando se toma la decisión de unirse a otra persona, el factor dinero (además del no menos ponderado amor) puede ser determinante para que la relación crezca y se haga fuerte, o termine en un frustrante divorcio.
Expertos consultados por ÚH destacaron la importancia del diálogo sobre el dinero ya desde el noviazgo.
Gloria Ayala Person, presidenta de Cavida Negocios Saludables, señaló que en el noviazgo debe conversarse sobre el deseo de la casa propia, o la cantidad de hijos; si es prioridad la comodidad o viajes u otro tipo de situaciones que pueden considerarse ya desde esta etapa previa al matrimonio.
«Fomentar el diálogo con nuestra pareja sobre los gastos no usuales que vamos a hacer, no es una forma de control; por el contrario, permite optimizar esa inversión o gasto de la mejor manera posible», señaló Stanley Canova, asesor financiero de Valores Casa de Bolsa.
A su vez, Rossana Vega, ejecutiva de inversiones de Cadiem Casa de Bolsa, agregó que «durante el noviazgo cada uno puede ayudar a su pareja a adquirir hábitos financieros saludables, como ahorrar al menos 10% de sus ingresos, registrar sus egresos, no financiar gastos corrientes o el uso adecuado de las tarjetas de crédito».
MATRIMONIO. Gloria Ayala insta a evaluar escenarios en los cuales las prioridades cambian. «Salir con un grupo de amigos cuánto cuesta», se pregunta Ayala. «Hay gastos que uno ya puede darse cuenta de que no los va a poder mantener en el matrimonio», refirió. «Cuando uno no conversa sobre eso, termina divorciado al año, o peor termina divorciado 10 años después con hijos de por medio».
La base para una salud financiera en la pareja es la elaboración de un presupuesto familiar, que debe expresar las prioridades del hogar, coincidieron Ayala, Vera y Canova.
En cuanto al pago de los gastos fijos como luz, agua, etc., pueden dividirse en la mitad, o que cada uno asuma el pago de uno o de otro, en el caso de que ambos trabajen; o en todo caso la elaboración de una «caja común» que se puede emplear para el pago de deudas conjuntas o de la casa.
Cuando hablamos de inversiones como compra de inmuebles o vehículos, deben tenerse en cuenta los ingresos de la familia, no solo a corto plazo, sino también en el mediano y el largo. En cuanto a las deudas, lo recomendable es que el pago de una cuota no supere el 30% o 35% del total de ingresos, o en todo caso, si las cuentas son independientes de ese porcentaje del ingreso del contrayente.
Todos los referentes coincidieron en que lo más importante es tener bien determinados los objetivos comunes de la pareja y en concordancia con esta escala es que se debe llevar la vida financiera.
CONTRATOS. Existen regímenes legales y de manejo de bienes en el matrimonio, estos se realizan normalmente antes de la unión civil. El más común en el país es el de comunidad de bienes gananciales que establece que todos los ingresos individuales pertenecen a ambos equitativamente. El de separación de bienes contempla una independencia de sus ingresos presentes y de los bienes que adquiera luego de la unión civil. Finalmente existe la comunidad parcial, que combina los bienes comunes y los independientes.
Estos contratos son importantes a la hora de la separación legal, que puede costar casi tanto o más que su boda. Un divorcio acordado, incluyendo la disolución conyugal (si existen bienes mancomunados) ronda los G. 10 millones; en tanto que uno entablado solo por uno de los cónyuges y desaprobación del otro puede superar los G. 20 millones.
Finanzas personales
El dinero es uno de los principales generadores de conflictos en parejas, incluso motivo de divorcios. Prioridades comunes y diálogo desde el noviazgo ayudan a una vida financiera saludable.
ALGUNAS Sugerencias para cuidar la salud financiera del matrimonio
Mantener el hábito de no endeudarse más de lo que se ingresa al mes, es la regla básica para que cualquier presupuesto sea manejable en el tiempo. Es decir, «Si gano 1, debo gastar 1», ni un guaraní más.
Contar con un presupuesto. No es necesaria la complejidad, solo un listado de los ingresos y de los egresos que pueden ser gastos fijos, variables o superfluos.
Buscar otras alternativas de ingresos. No conformarse. Existen oportunidades de negocios sin capital inicial.
Emplear el diálogo. La conversación en pareja y en familia sobre los planes, los ingresos y los gastos permite tener una visión del futuro financiero en conjunto.
Ahorrar, por poco que parezca. No necesariamente G. 500.000 al mes, se puede empezar con G. 50.000 mensuales hasta transformarlo en costumbre. Para que el dinero ahorrado no pierda valor, se puede empezar a realizar ahorros programados o invertir en bienes que generen intereses. Este puede servir para gastos ocasionales o proyectos.