Gilberto Caballero otro líder de la megabanda

Además del dinero, otro sistema de pago por las drogas era el envío de productos de electrónica de origen chino. El movimiento financiero y el lavado de dinero estaba a cargo de Gilberto Ramón Caballero Galeano.

Llevar la contabilidad en el mundo del narcotráfico no es un asunto sencillo, no se tiene un registro contable en sí; es más, en lo posible no hay que dejar rastros. O en todo caso, hay que dejar pistas falsas. Y de esto, según la investigación de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), que desbarató la banda del narcotraficante Ezequiel De Souza Gómez, se encargaba el señalado como el número dos del grupo, Gilberto Ramón Caballero Galeano (33). Para el efecto, contaba con una pericia bastante amplia.

Una de las modalidades de pago por la droga era, según las fuentes de Inteligencia, recibir a cambio productos de electrónica enviadas desde China; también eran aceptados a cambio de los cargamentos de cocaína lujosos vehículos que, blanqueados o no, pasaban a formar parte de la logística manejada por el grupo de narcos.

Toda esta gestión la realizaba el segundo líder de la estructura, Gilberto Caballero.

Según la presunción, quedaba a su cargo el lavado de dinero. El efectivo era otro tema: la plata que venía en concepto de pago llegaba en camiones, mezclada con las mercaderías de electrónica, revela la investigación. Caballero, coincidentemente, se dedica a este rubro en Salto del Guairá. Este dato lo confirmó él mismo cuando fue detenido en el asentamiento indígena de la localidad de Guavirá, zona de La Paloma, el pasado sábado.

VINCULACIÓN. El local denominado Jasy Cambios, ubicado en la avenida Paraguay al 1172, de la galería Jasy, está vinculado a Caballero.

El negocio fue allanado ayer por los agentes especiales de la Senad y encontraron evidencias que comprometen a Caballero Galeano en operaciones financieras sospechosas.

También una firma denominada Yrendague, sería también utilizada para recibir el dinero, producto de la venta de la droga.

En Brasil, la organización también maneja el contrabando de electrónica e informática, según datos de la investigación.

CUATRO CABEZAS. La estructura tiene como principales pilares a Marco Antonio Roca Alí, el narcotraficante más buscado en Bolivia; el hermano de este, Luis Felipe; el paraguayo Ezequiel de Souza Gómez y Gilberto Ramón Caballero Galeano.

Los demás hombres cumplen importantes funciones. Entre ellos se encuentran mecánicos, pilotos y hasta profesionales matones, según la investigación.

Así también, el ciudadano peruano Miguel Adolfo Tenorio Rivera se desempeñaba como el químico de la organización, a cuyo cargo quedaba el preparado de pasta base de cocaína.

El trabajo tenía que enseñar a los demás integrantes para agilizar la labor en el precario laboratorio montado en medio del asentamiento.

REPERCUSIÓN. En Bolivia las autoridades de esa región realizaron un operativo tras el resultado de Águila Negra.

En el aeropuerto El Trompillo aprehendieron a ocho personas e incautaron seis avionetas, además de documentos y computadoras.

Las autoridades de la Senad, en un trabajo conjunto con sus pares de Bolivia, concretaron el operativo, ya que según la información, dos avionetas incautadas en Canindeyú partieron del aeropuerto de Bolivia con cargamento de la droga.