Fallece policía que ultimó a exsuegro

Durante la tarde de este domingo se constató el deceso del suboficial de la Policía que semanas atrás acabó con la vida de su exsuegro e hirió gravemente a su esposa y a su pequeña hija.

El suboficial Jorge Milciades Coronel murió alrededor de las 18:15 de este domingo, como consecuencia de las heridas que él mismo se causó con un estilete quirúrgico en el sanitario del cuarto del Hospital Regional de Encarnación, donde estaba internado, según informó el corresponsal Juan Augusto Roa.

El uniformado se apoderó de la afilada hoja sin que nadie se percate y en la tarde del 30 de noviembre se provocó heridas en el abdomen, hecho que motivó una intervención quirúrgica, por lo que estaba en terapia intensiva desde aquella oportunidad.

El agente, quien asesinó de varios disparos su exsuegro, Jorge Rojas Ramírez (46), e hirió de gravedad a su pequeña hija de apenas 1 año y a su expareja, Andrea Rojas, estaba internado en el mencionado nosocomio tras dispararse en el pecho, en el momento en que fue acorralado por sus colegas tras cometer el crimen.

DETONANTE: PRUEBA DE PATERNIDAD

Según las investigaciones, el suboficial Coronel soportaba una demanda por prestación alimentaria promovida por su exesposa, por lo que el supuesto autor habría solicitado una prueba de ADN para comprobar su paternidad, cuyo resultado fue negativo, según declaró días atrás su abogado defensor, Rolando San Martín.

“Mi cliente, con quien hablé personalmente una sola vez, había pedido a la familia de su exesposa que retiren la demanda, pero estos se habrían opuesto y siguieron con el juicio”, dijo.

EL CASO

En la tarde del pasado 21 de noviembre, el suboficial Jorge Milciades Coronel viajó desde Luque hasta el distrito de Capitán Miranda, departamento de Itapúa, lugar donde vivían las víctimas.

El agente, quien estaba en su día libre, aguardó la llegada de Jorge Rojas Ramírez, su exsuegro, a quien sin mediar palabras le disparó varias veces.

La expareja del suboficial, Andrea Rojas, intentó ayudar a su padre, por lo que también resultó herida. Las balas tambíen alcanzaron a su hija, de apenas un año y 10 meses.

Tras consumar el crimen, Coronel escapó del lugar, pero pocas horas después fue encontrado. Sus colegas lo acorralaron y, tras intimarlo a entregarse, intentó quitarse la vida con un disparo en el lado izquierdo del pecho. La bala cruzó a pocos centímetros del corazón, por lo que fue derivado hasta el hospital de Encarnación.