El desafío de ser joven en Paraguay

 

 

¿Estudiar para trabajar, trabajar para estudiar? Ese es el dilema al que algunos de los 1.740.130 jóvenes paraguayos de entre 15 y 29 años se enfrentan a diario. Sus metas, sus sueños, sus frustraciones, a propósito del Día de la Juventud:
Como otros jóvenes, Cinthia Duarte, de 19 años, distribuye su día entre el trabajo a tiempo completo en un local de comida rápida sobre Palma y la facultad. Desde el mostrador en el que toma los pedidos de los clientes, cuenta orgullosa que está en el primer año de la carrera de Contabilidad y que su meta es terminar sus estudios.
«Me gusta estudiar, trabajar, salir adelante, tener muchos amigos, conversar», dice con una amplia sonrisa. Y recuerda a su mamá, que está trabajando en España: «¡Le extraño muchísimo!», se despide para retomar sus tareas, ante la atenta mirada de su supervisor y las risas de sus compañeros de trabajo.
Afuera, en medio del ajetreo cotidiano del centro asunceno en día hábil, Vanessa Von Lucken (22), llama la atención enfundada en el ceñido uniforme de la telefónica para la que trabaja. Al terminar, también debe ir a estudiar.
«Mi meta es crecer dentro de mi país, tener un negocio propio, ser independiente de mis padres, tener mi auto. Eso», responde amablemente al consultársele sobre sus aspiraciones.
Al igual que Vanessa y Cinthia, Jaime Gómez, de 20 años, tiene que trabajar para poder estudiar. Repartiendo volantes en Palma, este estudiante de Economía pide una educación de calidad. «Estoy en la Universidad Nacional de Asunción y particularmente, la enseñanza es mediocre», se queja.
El sueño de Jaime es hacer un posgrado en el exterior cuando termine su carrera aquí: «Y volver para hacer crecer mi país», dice; quizá como una promesa, mientras sigue con la volanteada en la calle.
Apenas el 14 por ciento de la población joven en nuestro país, (1.740.130) de entre 15 y 29 años, puede dedicarse exclusivamente a estudiar, pese a que la mayoría (53, 4 %) cree que el estudio es lo más importante en esta etapa de su vida, de acuerdo con la Primera Encuesta Nacional de Juventud (2010) del Viceministerio de la Juventud.
El trabajo remunerado -según el sondeo- ocupa la mayor parte del tiempo de los jóvenes en esa franja etaria (37, 8 %), como es el caso de Cinthia, Vanessa y Jaime, que deben trabajar para poder ir a la facultad.
La mala educación
Agobiados por no poder cubrir el pasaje, los libros, o las siderales cuotas, a los estudiantes no les queda otra que dejar la universidad. Los problemas económicos son la causa principal de la deserción masiva en las facultades, según datos de la encuesta de juventud.
«Quiero cuotas menos caras», dice Amelia Ruiz Díaz, de 20 años, lo que es respaldado por las amigas que la acompañan. «¡Y mejor transporte y seguridad!», dicen estas, teniendo en cuenta que el grueso de los universitarios trabajan de día para estudiar de noche. Volver a casa en colectivo, si aún hay alguno pasadas las 22:00, es un drama aparte.
La centralización de la educación es otro de los obstáculos, principalmente para los estudiantes del interior del país. «Sueño que todos los jóvenes tengamos el mismo derecho de acceso a la educación, para que también los jóvenes del interior puedan estudiar», expresa Lourdes Mercado (28), quien vino a Asunción desde San Joaquín, Caaguazú, para poder estudiar.
Amelia (de Asunción) y Lourdes (de Caaguazú) tienen en común las ganas de superarse, con el sacrificio que ello implica. Y comparten la visión de que la educación debe ser gratuita «verdaderamente», alguna vez.
Desempleo vs. subempleo
El desempleo abierto, que comprende a quienes no tienen trabajo y que están en búsqueda, afecta a casi 130 mil jóvenes de los 1.740.130 de entre 15 y 29 años, que ya pueden trabajar, revela el informe Situación de los Jóvenes y el Empleo en Paraguay 2011, del Servicio Nacional de Empleo (Senade).
Asimismo, la oficina estima que habría unos 500 mil jóvenes ocupados bajo la modalidad del subempleo. Mientras, un 81 por ciento de estos trabajadores ni siquiera tienen contrato con su empleador, según la Encuesta Nacional de Juventud.
Fuente: ultimahora.com