!!BANCO CONTINENTAL!! «También en el exterior»

Que un banco extranjero abra sus puertas y opere en el Paraguay ha sido la historia habitual de las finanzas locales del siglo XX y de lo que va del presente.

Pero que un emblema de capital netamente paraguayo traspase las fronteras, compre un banco y opere en territorio extranjero con marca propia es, lo menos, inusual y sorprendente. Lo están haciendo empresas dedicadas a otros ramos: gaseosas en EEUU, cadenas de fast food y franquicias de helados en el Cono Sur, etc. Pero la banca comercial es una de las formas más agresivas y paradigmáticas de hacer negocios de alto liderazgo.

Aterrizar en una economía como la brasileña, camino a convertirse en la quinta mundial por su tamaño, es sinónimo de finanzas sanas, proyectos claros y decisión inquebrantable ante la multiplicidad de problemas que seguramente se habrán levantado frente a semejante emprendimiento.

Es más, el banco Continental, que de él estamos hablando, tendrá su sede en Porto Alegre, capital de Río Grande do Sul, que en 2011 tuvo un PIB de 133.000 millones de dólares y que se apresta a crecer más de un 5% al cierre del 2012 en curso.

El PIB per cápita de los riograndenses es de US$ 12.000, lo cual coloca al estado entre los cinco de más alta productividad luego del distrito Brasilia y los estados de São Paulo, Rio de Janeiro y Santa Catarina.

La economía estadual se basa en una intensa actividad industrial, de servicios y agropecuaria, en ese orden, concentrando, además, varios de los mayores centros de desarrollo tecnológico del Brasil. Operar en una economía de esta complejidad y casi seis veces más grande que la paraguaya implica para el grupo Continental una apuesta fuerte a la calidad de los productos financieros que ofrece en su bandeja. Y no sólo eso, sino además una confianza muy sólida en su gerenciamiento en un mercado altamente competitivo, como el riograndense en particular y brasileño en general.

El desembarco del Continental en Brasil es la materialización de un proyecto largamente perfeccionado por un equipo de alto liderazgo al que no han amedrentado las megacifras que se manejan en cualquier emprendimiento que se haga en territorio brasileño.

Es también una prueba palpable de que hay dos Mercosur que marchan paralelos: el de las grandes empresas y los grandes emprendimientos que pisan tierra y miran lejos… Y el de la exclusiva corporación de presidentes atornillados a sus poltronas palaciegas, lejos de la realidad trepidante, llena de riesgos y desafíos, que manejan empresarios con visión de presente y propósitos de futuro.

Operaciones de altas finanzas, como las que comentamos, van perfilando un Paraguay que se ha sacudido su modorra medieval y ha salido al mundo a mostrar sus talentos y habilidades, a la par de los mejores liderazgos con los que se puedan cruzar en ese empeño.