Agentes de giros móviles cuadruplican a sucursales de entidades financieras

Las dos compañías telefónicas que prestan el servicio de giros de dinero cuentan con 2.600 agentes o puestos de atención, mientras que el sistema financiero formal tiene apenas 551 sucursales.

La utilización de celulares para el envío de dinero creció de manera vertiginosa en los últimos años. Tigo y Personal son las operadoras que ofrecen este y otros beneficios a la población, colaborando así con la inclusión financiera.

El servicio Tigo Money cuenta con 1.800 agentes distribuidos en más de 200 municipios del país, mientras que Personal con sus Envíos Personal y Billetera Personal está presente en 130 ciudades con 800 agentes autorizados.

El sector financiero formal no alcanza ni siquiera la mitad de esta cifra, ya que solo existen 416 sucursales bancarias y 135 sucursales de financieras, según registros del Banco Central del Paraguay (BCP).

Vale recalcar que las telefónicas cobran 4% de comisión en envíos locales sobre el dinero remesado, mientras que las casas financieras cobran una tasa promedio de 5%.

Además de proporcionar desde cuenta de ahorros hasta pagos de servicios básicos, las operadoras devuelven un porcentaje de la transacción realizada por el cliente, en minutos para hablar.

Estas prestaciones son del agrado de las personas, dado que tienen más facilidades.

BIEN VISTO. El sistema financiero en Paraguay tiene muchas dificultades para acceder sobre todo al interior. Esta situación fue mejorando en los últimos años debido a los esfuerzos para revertir los indicadores negativos, pero aún queda mucho por hacer.

Justamente, en esta temática, el uso de los giros a través de compañías celulares, como Tigo y Personal, se vuelve una alternativa válida para la inclusión, según considera el mismo BCP.

«Podemos decir que el Pago Móvil es una ventana de entrada a la Inclusión Financiera, ya que esta no se limita solamente a un servicio financiero, como es el pago, sino a una gama de ellos, y que las mismas sean de forma sostenida, de calidad y bajo costo», destacó Isidro Chávez, funcionario del BCP.

Sobre las ventajas o desventajas de esta herramienta, el representante del Banco Central afirmó que estas son más bien de tinte comercial que regulatorio, puesto que las prestadoras de giro móvil cuentan con mayores puntos de venta y los montos operados son menores.

TENDENCIA GLOBAL. En el mundo, solo el 10% de los giros utilizan la telefonía celular, conforme a datos del Banco Mundial. Muchos de estos son utilizados para las remesas en diferentes países, incluyendo Paraguay, que se acopló hace algunos años a esta tendencia global.

En total, el negocio de los envíos de divisas de país a país mueve más de USD 500.000 millones, según el organismo internacional, que también afirma que el costo promedio de girar este dinero es de 9,3% del valor de la transacción. Se vuelve así una oportunidad de mercado importante para las empresas de envíos.

LaS cifraS

1.800

agentes tiene Tigo Money, mientras que Personal cuenta con 800 puntos en toda la República.

416

sucursales bancarias y 135 filiales de financieras están desplegadas por el territorio nacional.

REGULACIÓN POR PARTE DEL BCP SALDRÁ EN POCO TIEMPO

En el BCP se encuentra en etapa muy avanzada la regulación para el «pago móvil».

La misma pretende regular, entre otras cosas, el mercado de giro móvil en el país, informó la banca matriz.

El proyecto normativo establece, básicamente, requisitos para las prestadoras, los cuales dependerán del procedimiento que utilicen las mismas, comunicó el ente monetario, que también recomendó a los usuarios exigir garantías a los prestadores de este servicio.

A nivel local, los que prestan este servicio son las empresas de telefonía móvil Tigo (a través de Tigo Money) y Personal (por medio de Billetera Personal).

Resalto que «algunas garantías ya están siendo ofrecidas por las operadoras, por lo que los usuarios deben ser los primeros en preguntar a las mismas de esa situación. La normativa estaría saliendo en breve», comentó Isidro Chávez, del BCP.