Inician estudios arqueológicos de cuevas en Amambay

Ante el peligro ambiental y rapiña; y la necesidad de preservación, la Itaipú binacional emprendió la exploración e investigación de lugares que aclararían reveladores pasados a través de la arqueología y antropología, en el departamento de Amambay.

?La superintendencia de Gestión Ambiental, a través de la División de Educación Ambiental, realizó un trabajo de prospección en el territorio mencionado, con el fin de aportar a la investigación científica desde los lugares mencionados y las comunidades que lo habitan.

Yasuká Rendá, es la particularidad, porque está considerado como lugar sagrado por los habitantes indígenas guaraní Paî Tavyterâ de la zona. Los mismos dieron su voz de alarma para una urgente política de preservación y cuidado por parte del Estado y la sociedad.

Mirta Alfonso, arqueóloga graduada en Alemania, al servicio de la Itaipu, señaló que primeramente se debe destacar la presencia de la comunidad Paî, que realmente quiere lo suyo como algo sagrado ligado a su mundo. Por otro lado, los petroglifos de los cerros locales, tienen mucha relación con lo que los aborígenes Paî practican; las ceremonias, el lugar de culto, etc.

Para Itaipu, es un proyecto ambicioso porque resalta los trabajos fuera del área de influencia. Consiste en llegar a todo el país con una visión abarcante en todas las dimensiones culturales, y por sobre todas las cosas la conservación y el cuidado de estos patrimonios de muchísimo valor, según manifestó.

Señaló que existen similitudes de trabajos en otras cavernas, como las halladas al sur de Francia, con imágenes recurrentes como las figuras humanas, de animales, figuras grabadas de huellas de animales y hasta de humanos.

“Lo único que sin temor a equivocaciones podemos afirmar, es que muchos años antes de la llegada de los españoles ya habían culturas por acá y los pueblos de esa época demostraban su culto y trataron de trasmitir algo que queda por descubrir”, comentó.

Mencionó que no se puede realizar ningún estudio sin considerar la cultura Paî, pues son los guardianes del arte rupestre y el origen mítico sagrado de los propios Paî, que debe ser respetado y por ende enriquecerá el avance y descubrimiento de la ciencia y la belleza de la cultura ancestral.