Frigoríficos podrían habilitarse en 30 días Aumentan controles en Rusia

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Luego de que el El Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria de Rusia suspendiera a cuatro frigoríficos paraguayos por haber encontrado residuos de Tetraciclina en los envíos de carne, se aguarda que el mercado ruso habilite a las plantas en 30 días.

“Estamos aguardando la habilitación por parte de Rusia de los cuatro frigoríficos clausurados, estamos expectantes, se enviaron los recaudos que se necesitan y se hizo la solicitud, estamos aguardando que en los próximos treinta días se dé nuevamente la apertura”, explicó Luis Villasanti, titular de la ARP.

Rusia entró en un programa muy agresivo de sustitución de importaciones desde el 2014 y, con el objetivo de realizar un control más rígido desde el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsal) llevan a un plan de muestreo más exigente.

Según indica el portal Faxcarne, el organismo ruso detectó la presencia del antibiótico en las partidas de carne paraguaya, desde el Senacsa sostienen que solo queda pedir conciencia a los productores sobre el uso adecuado y respetar el tiempo de carencia que es de 90 a 120 días. Los límites de residuos de Rusia no están en concordancia con los límites de la organización mundial del comercio.Los frigoríficos sancionados fueron: Concepción, de Mariano Roque Alonso; Concepción, ubicado en el departamento del mismo nombre; Neuland y Guaraní, según la agencia Faxcarne.

Cada vez son más rigurosos los controles para el ingreso de la carne a los mercados internacionales y desde el Senacsa buscarán la manera de concienciar a los productores sobre la importancia en respetar las normas vigentes para la exportación de carne al extranjero. A la par, darán capacitaciones a los productores sobre la importancia de respetar el uso del antibiótico fuera del mes previo al faenamiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) tienen un programa de resistencia a los antimicrobianos (RAM) para que los antibióticos suministrados a los bovinos no registren resistencia en los humanos que consumen sus derivados.