Llamativos ascensos económicos

El mando y poder de los Villalba en el negocio turbio de frontera se habría extendido en los últimos años a nivel departamental. Tras el asesinato de Pablo Medina, se habló con insistencia de la supuesta protección que tanto “la reina” (la diputada Cristina Villalba) como su hermano “Carlos Cabrito” habrían brindado a Vilmar “Neneco” Acosta.
Incluso se sospecha que el entonces intendente de Ypejhú se habría ocultado en la propiedad de ambos políticos.

El poder político mezclado con los negocios de frontera, entre ellos el narcotráfico, rindió pingües ganancias, especialmente a los dirigentes del Partido Colorado, institución que mantiene una hegemonía en la mayoría de los 13 distritos del departamento de Canindeyú.

En ese contexto, nadie hasta ahora supo explicar cómo el actual gobernador, Alfonso Noria, logró construir una mansión valuada en unos 3 millones de dólares. El mismo fue intendente de la ciudad de Curuguaty y tiene una dudosa licenciatura en Ciencias del Deporte.

Incluso se comenta con insistencia que el jefe departamental ya adquirió varios cientos de hectáreas de tierra en el Chaco. Sin embargo no es el único.

Según los datos, la mayoría de los intendentes y políticos colorados en el poder se están haciendo de grandes porciones de tierras en la Región Occidental. Se cree también que el intendente de Salto del Guairá, Eduardo Paniagua, viene adquiriendo tierras en esa zona del país.